16/08/08

La 'autopista del mar' de Bilbao a Zeebrugge gana terreno

La primera autopista del mar en el Arco Atlántico progresa poco a poco. Tras un comienzo tibio y plagado de dudas por parte de los cargadores de mercancías, la línea marítima que enlaza Bilbao con la ciudad belga de Brujas goza de una ocupación próxima al 60%, aunque sus responsables, pertenecientes a la naviera holandesa Transfennica, admiten que la ruta todavía no es rentable. Una autopista del mar es una ruta marítima de corta distancia cubierta por buques capaces de transportar remolques de camión. Es el método señalado por la Comisión Europea para combatir el creciente colapso de las carreteras del continente. Con esta modalidad de transporte, los convoyes cubren parte de sus rutas alejados de las vías terrestres y, una vez llegados al puerto, se adentran por carretera en el hinterland hasta completar su itinerario. El primer servicio de estas características de la fachada atlántica se puso en marcha ente Bilbao y Brujas en septiembre del pasado año. Después de casi un año de operaciones, Transfennica comienza a cosechar los frutos de la intensa campaña comercial desplegada para dar a conocer esta alternativa. En esa tarea le ha ayudado el alza de los precios del combustible, que se ha encarecido cerca de un 25% desde que la línea entró en funcionamiento. Su director comercial en el puerto vizcaino, Ignacio Clavero, explica que la escalada del crudo ha tenido un doble efecto en sus cuentas. Ha tenido un impacto negativo en sus costes de operación, pero se han beneficiado de la reflexión que el sector de carga se ha visto forzado a emprender en busca de nuevas vías de transporte. "Al principio, explicábamos el servicio y nos decían '¿y eso qué es?', pero poco a poco nos empiezan a conocer", ilustra. También representó un espaldarazo la huelga del sector del transporte en el mes de junio. Durante la protesta, motivada precisamente por el precio de los combustibles, los piquetes impidieron el tránsito en las carreteras y hubo sabotajes, "pero nuestros barcos salieron sin problemas", recuerda Clavero. desahogar la frontera Los buques Friedrich Russ y Elizabeth Russ son los encargados de cubrir tres veces por semana (lunes, miércoles y viernes) los aproximadamente 1.400 kilómetros que separan el Golfo de Bizkaia de Bélgica. Son buques ro-ro (especializados en carga rodante) con capacidad para albergar 98 remolques de camión y más de un centenar de contenedores. Con el grado de contratación actual, la línea desvía semanalmente al mar unos 350 camiones que, de otro modo, harían el recorrido por tierra en ambas direcciones. La ocupación suele ser mayor en dirección a Brujas que en el camino de vuelta. Las cifras todavía son modestas, tal y como reconoce la naviera. "Nuestra apuesta es de largo plazo. En algunos barcos puntuales rentabilizamos el coste operativo, pero no tenemos una rentabilidad constante". Poco a poco irá llegando", dice convencido el directivo. En la inauguración del servicio, el departamento vasco de Transportes respaldó decididamente la iniciativa. La consejera Nuria López de Gereñu resaltó entonces el papel que deben jugar las autopistas del mar para descongestionar la frontera de Biriatu, por la que transitan diariamente 10.000 vehículos pesados. El puerto gijonés de El Musel albergará, casi con total probabilidad, una nueva autopista que lo unirá con la ciudad francesa de Nantes dentro de pocos meses. Se espera que esta futura ruta absorba tráfico de Galicia, Portugal y la Meseta para desahogar aún más el embudo de Irun. El representante de Transfennica enumera las ventajas que ofrecen las autopistas: "Las empresas pueden disponer de sus chóferes para las rutas de corta distancia, es más barato y evita que los vehículos se sometan al desgaste de las grandes distancias". "Además -agrega- está la cuestión de las multas de tráfico y la normativa de reposo, que se están poniendo cada vez más estrictas". La duración del trayecto Bilbao-Brujas es de 42 horas "con una puntualidad altísima". Por carretera, es una conducción de unas 20 horas, y Bruselas obliga a los chóferes a descansar al menos 11 horas cada día. Pedagogía para captar nuevos clientes Romper el esquema mental unimodal de transporte, basado exclusivamente en el tráiler, requiere de "mucha pedagogía", señala el director comercial de Transfennica, Ignacio Clavero. Según su experiencia, las empresas con un "compromiso real" con el medio ambiente son las que más decisión exhiben a la hora de embarcarse en las autopistas del mar. Cita como ejemplo a Bridgestone, uno de sus principales cargadores. En poco menos de un año en marcha, la línea Bilbao-Brujas ha sellado contratos con otras firmas como LKW Walter, Weals Cargo Care, Heitrans, el Grupo TT y Chine. Estos compromisos le garantizan una carga anual de 140.000 toneladas. Si el volumen contratado sigue al alza, la naviera holandesa -que gestiona varias autopistas entre los países bañados por el Mar del Norte- tiene intención de emplear buques de mayor tamaño, con capacidad para 150 camiones y 500 cajones metálicos. También existe el proyecto de aumentar las frecuencias a cinco salidas semanales (de lunes a viernes). "El mercado nos dirá si es posible", afirma Clavero, que pronostica que la decisión podría empezar a madurarse este próximo otoño.